lunes, 5 de enero de 2009

Las Mictlecas.
Absalón Pérez.


Hace aproximadamente 1300 años, existió un lugar llamado Mictlán, de origen Náhuatl, cuyo significado en español es lugar de muertos; erigido por influencias de dos culturas, mixtecos y zapotecos[1]; este lugar era sagrado para los habitantes de esa época, y según cuentan los famosos historiadores, era una gran ciudad dedicada a la energía de la vida y la muerte, o al ciclo de la vida.

“Al Mictlán iban los que morían de enfermedad natural, fueron señores o macehuales, sin distinción de rango ni de riquezas”... por esto dice Sahagún que en el Mictlán se acababan y fenecían los difuntos, pereciendo para siempre en la casa de las tinieblas y oscuridad”.[2]

El Mictlán era un lugar místico dentro de la concepción filosófica del mundo mesoamericano, punto de contacto entre la tierra y el inframundo, puerta de entrada al pavoroso mundo de la nada, esa era la concepción que se le tenía, de modo que existieron en toda Mesoamérica varios accesos a los dominios de Mictlantecuhtli[3], este dios fue consolidado también en Mitla Oaxaca, esto lo explicaría en su libro el historiador José Antonio Gay:

“…Dos puertas tenía la eternidad, una para los reyes, que era Mitla, y otra para los nobles, Teitipac. […] Pero el gran Panteón era Mitla. […] ¿Qué dioses presidían antiguamente la ceremonia de los difuntos? <>”.[4]


Al apreciar el escenario arquitectónico de este lugar, resaltan las grandes litografías con que cuentan sus edificios, los cuales podrían ser el único lenguaje de aquella gran civilización, a estas representaciones se les ha llamado Grecas (tomado el nombre por considerarse este adorno en comparación a la arquitectura griega ), y que con esto se han denominado todos los signos de este tipo, estas se pueden diferenciar tomando en cuenta sus características:

1) Listas paralelas y separadas en espacios uniformes, con una faja más o menos ancha en forma de cadena por la continua repetición de un mismo dibujo.


2) Líneas o listas que van tomando diversas direcciones y formando siempre ángulos rectos, y que son una especie de cuadro en el que su contenido es un mismo dibujo realizado simultaneas veces.


El significado en las grecas de Mictlán, según la cosmovisión zapoteca, representan el ciclo de la vida, ya que los escalones son las etapas de la vida del ser humano, y dicen que el primer escalón es la base o inició, ya que comienza desde la concepción hasta el nacimiento; el segundo escalón se relaciona con la niñez; el tercero, corresponde a la juventud; el cuarto, a la maduración del individuo en todos sus aspectos; y en el quinto se representa un decaimiento de energía de la vida por lo que la línea va hacia abajo y con ello se representa la vejes y la muerte.

Así la representación en estas formas, en las que el alto relieve iluminado por el sol, está asociado con el tonal; y el bajo relieve, en penumbra, se asocia con el nagual. La continuidad de los símbolos indica que el espíritu que habitó en la persona vuelve a nacer o “reencarna” en otro cuerpo, esto también es retomado en las obras textiles del mismo lugar de Mitla.

Mitla es dueña de su gran arquitectura inigualable, su arte textil, su litografía tan particular y su propia historia, ya que no cuenta con ninguna aportación europea en su construcción, ni en su ideología (sin tomar en cuenta la ocupación española), creo que es de importancia nombrar sus representaciones en un juego de palabras haciendo honor al propio lugar Mictlán y a las grecas, quedando el nombre de Mictlecas; con esto se le otorgaría una denominación más concreta y especialmente dirigida a este tipo de “formas” en la civilización prehispánica; de esto haría mención de alguna forma, el doctor Alejandro de Ávila:


"El motivo por el cual la greca se encuentra en diferentes latitudes de manera independiente y no se haya copiado entra cada zona, es por que somos humanos y propongo que esta forma haya surgido por la arquitectura neurológica de cada uno. Cada lugar tiene su propia historia y cada greca representa algo distinto para cada uno".[5]


Como ya sabemos Mitla está conformada por cinco conjuntos de arquitectura monumental: Grupo del Norte; Grupo de las Columnas; Grupo del Adobe o del Calvario; Grupo del Arroyo y Grupo del Sur. Los conjuntos del Adobe o Calvario y del Sur, por haber sido construidos en épocas anteriores, reproducen la tradición de plazas, rodeadas de palacios sobre plataformas, al estilo de Monte Albán; en todos estos conjuntos arquitectónicos florecen con orgullo sus Mictlecas, las cuales en su estructura, constan de bloques insertados unos sobre otros de manera rítmica y en proporción al edificio y a la misma zona.

Actualmente son utilizadas como icono representativo del lugar, comercialmente se han utilizado como propaganda turística para atraer a la gente a la famosa tiendita de la esquina o a la fonda de al lado, incluso están plasmados en las lonas de los moto-taxis del lugar, que se ocupan de trasladar a los habitantes de su casa a su escuela y de su escuela al bar, o al localcito que tienen en la entrada a la zona arqueológica, en donde se encuentran juegos de ajedrez de piedra con representaciones de Mictlecas, rebozos, zarapes, inclusive gorras con el mismo icono.






Así, para cada persona o para cada lugar como dice de Ávila, representa algo distinto, como en la antigua Grecia que se utilizaba como adorno consistente en una faja con dibujos repetidos de líneas que forman ángulos rectos, representados en su arquitectura, orfebrería y ornamentos, por esto la greca llega a ser un Sinónimo de “griega” o “perteneciente a Grecia”, de igual forma para los habitantes de San Pablo villa de Mitla, este icono representará un signo de comercio u ornamentación que adornarán sus productos para simbolizar la relación hacia la zona arqueológica, o lo que sería lo mismo para llevarse un recuerdito de la visita a Mitla.

Finalmente, dejo para ustedes la decisión de nombrar un icono, que como ya hemos visto, es reflejo no sólo de una cultura antigua sino que además se traslada temporalmente hasta nuestros días, y que demuestra que también somos parte de una tradición, y sobre todo una historia con un significado que llega a variar a través del tiempo, pero que sigue siendo tan importante para cada persona, o en este caso para la misma comunidad, con esto cada persona tendrá en sus “manos” el poder de resignificar la denominación de un estilo comprendido a lo largo de 1300 años y con una identidad propia, la cual sólo conocemos los Oaxaqueños.


1 PROYECTO MITLA. RESTAURACIÓN DE LA ZONA ARQUEOLÓGICA EN SU CONTEXTO URBANO. Nelly M. Robles y Alfredo J. Moreira, INAH, 1990
[2] Vicente Rivera Palacios. Pág. 106
3 Guillermo Marín Coyoacán DF 1952. Egresado de la UNAM. Investigador y promotor cultural de la Civilización del Anáhuac

[4] GAY, José Antonio, Historia de Oaxaca, Editorial Porrúa, 1990, pp.74-77

[5] Texto tomado de el diario Noticias, con fecha del 23 de junio del 2008, en una plática con el asesor y curador del Museo Textil de Oaxaca (MTO) Alejandro de Ávila